Presidencia

presidenteAloag1

 

Tlgo. Wilson Rodríguez

Síguenos en
Correo Institucional

webmail_icon

Leyendas y tradiciones

Hachazo y sangre

Señor-del-Casanto

La historia cuenta que en uno de los potreros de la hacienda Hualilahua de Lasso, cerca a una fuente, había un árbol de casanto hasta donde se acercó un agricultor a cortar leña y cuando dio un hachazo en el árbol quedó sorprendido al mirar que del tronco brotaba sangre.

Asustado, el hombre se alejó del sitio y fue a la hacienda llevando como evidencia el hacha ensangrentada para indicar la herramienta al cura de la parroquia y también para que lo acompañe a mirar el árbol del que brotaba sangre.

La novedad se “regó” por todo el poblado y gran cantidad de habitantes acompañó al párroco y al leñador hasta el gran árbol. Luego de constatar el extraño suceso, cortaron el arbusto y lo llevaron a la iglesia de la parroquia, donde se hizo un altar para venerarlo. Una vez tallado, la Imagen del Señor Crucificado, más conocido por los habitantes de Alóag como El Señor del Casanto, comenzó a ser venerado.

Los brazos de la imagen están esculpidos de las ramas, la cabeza en un retoño del tronco, mientras que del madero central, el resto del cuerpo a modo de alto relieve, con un acabado perfecto. Sus ojos no completamente cerrados dan la impresión de un cadáver aún caliente.

El pecho, por la postura que le imponen tanto la dirección de la rama como por la inclinación de la cabeza, está hundido, reflejando el inmenso dolor, mientras que los tobillos y pies son de gran delineación anatómica, por lo que El Señor del Casanto es de gran valor artístico.

Enlaces de Interés

minis_finanzas   logo_partner   compras-publicas   logo_partner3   cge